Realidad versus realismo mágico – Columna emitida en Nunca es Tarde

Narcos es una serie estadounidense creada por Netflix en 2015. La serie se sitúa en Colombia y narra la historia del líder del cartel de Medellín, Pablo Emilio Escobar Gaviria (1/12/1949 – 2/12/1993) y la investigación de los agentes de la DEA, Steve Murphy y Javier Peña, que deja en segundo plano al Bloque de Búsqueda que también dio con el paradero del líder de Medellín. Al ser una serie basada en acontecimientos históricos, sus creadores le sumaron al guión fragmentos y precisiones de libros escritos desde especialistas en crímenes y delitos hasta referentes literarios latinoamericanos.

Realismo mágico

El realismo mágico es un movimiento literario hispanoamericano surgido en los años 30 del siglo XX que se caracteriza por la introducción de elementos fantásticos a una narración realista. Hasta ahí solo una definición académica, pero ¿qué tiene que ver esto con Narcos?

En el primer episodio la voz en off de Murphy dice “el realismo mágico aborda cosas que a veces son demasiado extrañas para ser verdad, pero hay una razón por la que el realismo mágico nació en Colombia”. No es noticia afirmar que Escobar vivía en la clandestinidad y que su vida se vio envuelta en múltiples escándalos, pero sí en la mayoría de ellos resulta difícil diferenciar entre lo que realmente ocurrió y lo que fue una leyenda.

En el último episodio de la segunda temporada, Murphy retoma sus palabras iniciales para adelantar lo que estaba por ocurrir con Escobar. “En el diccionario el realismo mágico se describe como un estilo literario que introduce elementos fantásticos o míticos en la ficción realista. Colombia es su lugar de origen y quien haya pasado un tiempo allí sabe por qué. Es un lugar donde lo estrafalario convive a diario con lo inexplicable. Pero como en las novelas de Gabriel García Márquez, las cosas raras suelen ocurrir en momentos críticos, cuando el país está en ascuas”. Momentos más tarde, “El Patrón” iba a ser asesinado por el Bloque de Búsqueda o por el agente Murphy o se iba a suicidar. ¿Qué pasó realmente? Aquí el mito.

Paul GootenbergCocaína andina (Ed. Eudeba – $350)

En el primer episodio, nos enteramos de un dato “poco conocido”, la cocaína colombiana tiene origen en Chile. Así lo declaró el agente Murphy de la realidad, quién se desempeñó como consultor para la serie junto a su colega de la DEA, Javier Peña. A su vez esta información fue confirmada por Paul Gootenberg, historiador norteamericano especialista en la región andina, autor del libro Cocaína andina. Según el autor, entre 1950 y 1973, Chile era el principal punto para la producción de cocaína de todo el continente. Con la dictadura de Pinochet, esto cambió y el negocio se mudó a Colombia. El libro de Paul Gootenberg abarca unos 150 años de historia, desde aquellas primeras investigaciones realizadas en Lima hasta la formación de las redes latinoamericanas de narcotráfico que dominaron la segunda mitad del siglo XX y lo que va del presente. Una investigación inédita que enlaza la historia con la política (golpes de Estado, revoluciones, injerencias externas, campañas electorales pagadas, corrupción), la economía (la cocaína es una de las principales exportaciones de Latinoamérica y mueve tanto o más que el petróleo o cualquier otro commodity) y los protagonistas más atractivos e inesperados (de Fidel a Freud, de Allende a Pablo Escobar, de la Coca Cola a los laboratorios Merck), además de mucha acción para componer un relato apasionante. Ya desde los tiempos de la conquista y la colonización de América, la “hoja divina de los incas” generó una mirada llena de desconfianza. ¿Qué efectos causaba, por qué la mascaban los indios de la mañana a la noche? Muchos años después, en 1860, llegaría el otro descubrimiento, el de la cocaína científica.

Gootenberg dijo en una entrevista: “Las geografías de mercancías ilícitas y el contrabando –resalta– fueron moldeadas por los regímenes y los acontecimientos de la Guerra Fría, como la Revolución Boliviana (1952), la Revolución Cubana (1959), y el golpe instigado por Norteamérica contra Allende en Chile, que era en realidad la capital del tráfico de cocaína durante los años 50 y 60. La sangrienta dictadura de Pinochet, para complacer a los Estados Unidos, desplazó rápidamente las crecientes rutas de tráfico de cocaína al norte de Colombia, donde la droga apenas existía antes de 1973.”

“La era de la coca americana ha sobrevivido en la gaseosa nacional, la Coca-Cola, lanzada al mercado en 1886 por John S. Pemberton, un farmacéutico de Atlanta. En el término de una década, la Coca-Cola se convertía en un producto revolucionario y la empresa se volvía una pujante compradora de la hoja. Para principios del 1900, los norteamericanos importaban entre seiscientas y mil toneladas de coca al año, principalmente para estos rubros populares. El concepto y la receta originales de Coca-Cola nacieron directamente de la alegre cultura norteamericana de la coca de la época, pese a las negativas de la empresa. Sin el extracto líquido de coca peruana –codificado como “F. E. Coco” (fluid extract of Coca) en la fórmula, o sea, camuflaron el verdadero orígen para evitar críticas– la Coca-Cola nunca habría sido capaz de atraer a las multitudes a la fuentes de soda. A pesar del triunfo económico de Coca-Cola, los críticos todavía igualaban sus sentimientos refrescantes a “la droga” y asociaban las canciones publicitarias de la Coca con el consumo de estupefacientes. Difícilmente Coca-Cola fuera la causa de problemas raciales (se decía que los “negros” tomaban esa bebida y salían a violar o matar y eso les daba excusa a los “blancos” para cometer atrocidades en su contra) o de drogas en el Sur, pero para evitar propaganda negativa su presidente Asa G. Candler retiró discreta y paulatinamente la cocaína del producto en 1903.”

De Rasguño y otros secretos del bajo mundoJuan Carlos Giraldo (no está en librerías argentinas)

El vuelo 203 de Avianca fue un Boeing 727-21 que resultó destruido en pleno vuelo por una bomba sobre Soacha, Colombia, el lunes 27 de noviembre de 1989. La bomba, ordenada por el Cartel de Medellín, al parecer iba dirigida contra César Gaviria, para entonces candidato presidencial, quien no iba en el vuelo.

Pablo Escobar fue el principal responsable de que el vuelo 203 de Avianca explotara por los aires y terminara con la vida de más de 100 personas. Los que cometían los atentados se los conocía como “suizos” es decir, suicidas. Tal y como se narra en la serie, todo indica que el hombre que detonó la bomba no sabía que iba a destruir el avión. Según Giraldo, el atentado al avión de Avianca fue planeado por un hombre llamado Darío Uzma y sostiene que Uzma no recibió el dinero prometido por el atentado y cuando quiso cobrar, fue asesinado por los sicarios de Escobar. Además el periodista afirma que “algunos estaban conscientes de que el trabajo les iba a costar la vida y pedían recompensas para sus familias, pero habían otros que no lo sabían”.

Según Giraldo, así pasó con el sicario que mató a Carlos Pizarro, el líder del M19, y con el que hizo detonar la bomba que destruyó las instalaciones del periódico El Espectador.

“Puede que hubiera asesoría de un terrorista español, ex miembro de ETA, pero la bomba que hizo explotar al avión era un aparato simple, de fabricación casera, mandada a hacer por un joven sicario del cartel de Medellín”, dijo Giraldo.

El libro muestra uno de las actos terroristas más impactantes de los últimos veinte años –la bomba en el avión de Avianca– y con una prosa sencilla relata cómo decisiones tan crueles se adoptan con una facilidad increíble.

*Rasguño era uno de los sicarios de Pablo Escobar

Noticia de un secuestro – Gabriel García Márquez (Ed. De Bolsillo – $229)

Gabriel García Márquez en su libro Noticia de un secuestro, relata la historia del secuestro sufrido por la periodista colombiana Diana Turbay, hija del ex-presidente Julio César Turbay. En agosto de 1990, Turbay fue secuestrada por el grupo comandado por Escobar conocido como Los Extraditables, que buscaban presionar al presidente Gaviria sobre el tratado de extradición. Al igual que en la serie de Netflix, Turbay fue asesinada en un intento de rescate después de estar más de seis meses cautiva.

Gabriel García Márquez, puso todas las historias de los involucrados en un libro a través del cual podemos hacernos una pequeña idea de las condiciones en las que se encontraban los secuestrados y sus captores. Pues a pesar de que el libro sigue una trama haciéndola parecer una historia ficticia, son palpables el dolor, la angustia y la tristeza de vivir en las condiciones del secuestro como medio para presionar la exigencia de las demandas políticas.

El texto es más narrativo que descriptivo, siguiendo la trama desde cada uno de los personajes que intervienen, los periodistas secuestrados, así como algunos personajes de la vida política, los mediadores, que son la familia de cada uno de los secuestrados, el gobierno, el presidente, los consejeros y la policía. Así como también a los captores: los narcotraficantes.

Noticia de un secuestro, es el resumen del seguimiento de los hechos, a través de periódicos, televisión y radio plasmado en un solo lugar, con un toque de novela.

La parábola de Pablo – Alonso Salazar (Ed. Booket – $170)

Según Alonso Salazar, Escobar empezó a realizar secuestros en 1988, algunos de ellos por venganza: “Tenía a la clase política en la mira, porque se sentía traicionado”, escribió en “La parábola de Pablo“. Pero su libro muestra un presidente más dispuesto a la posibilidad de negociar por los rehenes que la serie de Netflix.

Eventualmente Escobar consiguió la abolición de la extradición. Según el periodista, antes de que se hiciera pública la noticia del secuestro de la presentadora de TV Diana Turbay, hija del presidente Julio César Turbay, Gaviria ya había empezado a negociar cambios a la ley de extradición. La idea era permitir que los narcotraficantes que se entregaran y confesaran un delito no fueran extraditados. Pero a Pablo no lo convenció la propuesta, y continuó con los secuestros.

Pablo Escobar sí fue candidato al Congreso de la República como suplente de un parlamentario que resultó elegido a la legislatura colombiana en 1982 y ocupó su puesto cuando el titular renunció poco después. Pero según algunos especialistas no fue él quien primero buscó a los políticos, sino lo contrario. “En Colombia acostumbramos a decir que son los políticos los que corrompen a los narcotraficantes y no al revés. Y así fue con Escobar: ellos fueron los que lo buscaron“, dice el libro. El escritor también afirma que en Colombia se dice que fueron los políticos los que corrompieron a los narcos y que el traficante tenía ambiciones políticas. Pero también cuenta que su breve carrera política empezó, irónicamente, con una invitación de un miembro del partido del candidato presidencial Luis Carlos Galán, quien tenía un claro discurso anti-narcotráfico. Galán eventualmente decidió expulsar a Escobar de su movimiento Nuevo Liberalismo, algo por lo que el narcotraficante nunca lo perdonó. Y, al final, Escobar fue electo diputado suplente por la Alternativa Liberal. Aunque la denuncia de sus nexos con el narcotráfico no se produjo de forma tan espectacular como aparece en la serie.

Efectivamente, en “Narcos” Escobar es desenmascarado en pleno Congreso por el Ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, quien muestra una foto de su récord criminal proporcionada por los agentes de la DEA. Pero en su libro Salazar relata que fue el director del diario “El Espectador” quien, por cuenta propia, revisó los archivos y se encontró con la noticia de su captura por tráfico de drogas en 1976. La noticia fue publicada y aunque el traficante intentó comprar todas las ediciones del diario no consiguió acallar la historia. Esto motivó la reapertura de una investigación sobre la muerte de dos agentes que arrestaron a Escobar, quien acabó perdiendo su inmunidad parlamentaria y renunció por presiones del partido.

“Pablo sufría la primera gran derrota de su vida”, escribe Salazar. Pero, como muestra la serie, esa derrota le costó la vida al ministro Lara Bonilla, asesinado por sicarios en moto por orden de Pablo.

  • Párrafo aparte merece MI PADRE, el libro escrito por Juan Pablo Escobar (Sebastián Marroquín, según la identidad que utiliza el hijo de Escobar residiendo en Argentina), analiza la historia colombiana y hace una lista de las “28 quimeras” (de acuerdo a sus dichos) de la serie de Netflix. Sin embargo, ninguna rectifica la información de los libros nombrados en esta columna. Por si les interesa, está en amazon.

Recuerden que pueden escuchar mi columna todos los martes a las 16.45 hrs  en el programa NUNCA ES TARDE (Lun.-Vier. de 16 a 18 hrs) con Facundo Flores y Federico Carestía que se emite por RADIO X5 FM 91.3 de La Plata, o desde internet: http://www.X5radio.com.ar

¡Gracias por seguirme, comentar y compartir! Hasta la próxima❤

Referencias: Lucía Falchini, http://www.revistaleemos.com.ar, Radar – Página/12, Nicolás G. Recoaro, Luiza Bandeira (BBC Brasil), http://www.revistaarcadia.com, Alfonso Cuéllar

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5 pensamientos en “Realidad versus realismo mágico – Columna emitida en Nunca es Tarde

  1. Felicitaciones por tu columna, muy atrapante el tema, ahora me gustaría ver la serie Narcos, ya que a muchos les gustó y tiene buena crítica.
    Ya sé que es mejor leer los libros que citaste para saber que pasó realmente…
    Seguí buscando lindos e interesantes temas para la próxima columna…
    Un beso
    Cata

  2. Un tema que indiscutiblemente tendrá eco, ruidos y colas que pisar por siempre. Así se haya estado ahí, cada cual tendrá su punto de vista y por el simple hecho de SER ya hay sentimientos y raciocinio involucrados. ¿Por qué? porque el SER HUMANO siempre buscará tratar de entender (más no justificar) las acciones del otro por más maldad que haya hecho, esté directamente involucrado o no.

    En lo particular este tipo de historias las sufro mucho, me enojo, me frustro, mi cabeza explota y mi corazón se apachurra por comprender la madad ignorante, la maldad convenenciera, la maldad indirecta, la maldad planeada… prefiero leerlas si se da el caso, pues tampoco es que las busque pero cuando uno quiere entender (qué te digo) pues hay que informarse para saber.

    No recuerdo si en History Channel es que vi un documental y en donde el hijo de Pablo Escobar hacía la narración de los hechos. Digo cada quien es libre de vivir o matarse así mismo como mejor le plazca, pero cuando haces acciones que afectan a otro uufff!! Secuestrar y matar por poder y a veces por joder, ya esas son palabras mayores.

    No fue este el caso, pero después escuchar al perpetrador pedir que se le perdone, que tenga compasión, cuando ellos no las tienen por inocentes, es un total descaro.

    Divina ya me tendré que poner a oir musiquita linda para acomodar mi CHI, que este tipo de temas me ponen sulfurosa de impotencia.

    Chao!

    • Coincido, Lu. A mí la serie me impactó mucho porque también puedo linkearlo con lo que se vive actualmente en Argentina, con los comienzos de ese gran mal que es la coca y con el poder que conlleva el dinero sucio. Es verdad que está de moda porque lo consumimos pero también porque recién hoy se puede hablar “con libertad” y masividad de ciertos temas. Para eso quise hacer conocer los libros en los cuales se apoyaron algunos capítulos, pero como vos decís, solo quienes lo vivieron conocen la verdad. Un beso grande, gracias por comentar y acomodate el CHI tranquila 😉

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