Historia de la literatura erótica, sus exponentes e influencias según la época ( II parte) – Columna emitida en NUNCA ES TARDE

 

La Ilustración y su influencia sobre la literatura erótica

En el siglo XVII comenzaron a circular numerosos ejemplos de literatura pornográfica o erótica, impresos principalmente en Ámsterdam y pasados de contrabando a los demás países europeos, generando una reafirmación de la pornografía literaria.

Durante la Ilustración (Siglos XVII-XIX), muchos de los librepensadores franceses e ingleses empezaron a explotar la pornografía como medio de crítica y sátira social. La pornografía libertina era un comentario social subversivo dirigido a menudo contra la Iglesia Católica y las actitudes generales de represión sexual. El mercado de estos panfletos baratos producidos en masa pronto pasó a ser la burguesía, haciendo que las clases altas se preocupasen, como en Inglaterra, porque la moral de las clases inferiores y los débiles mentales se corromperían, dado que las mujeres, esclavos y analfabetos eran vistos como especialmente vulnerables durante esa época.

Durante y tras la Revolución Francesa se imprimieron las famosas obras del Marqués de Sade, que a menudo fueron acompañadas por ilustraciones y sirvieron de comentario político (contra Luis XVI) o filosófico para su autor. No obstante, el Marqués marcó un hito en la historia de la literatura erótica y es principalmente conocido por sus obras en el género. Abiertamente libertino, su oposición a toda ley y su particular visión del mundo le valieron algunos años en prisión. Entre otras cosas pregonaba la igualdad de los individuos, el poder del dinero y la posición, y que nada era un crimen porque el individuo no se rendía ante ninguna ley o religión. Las obras de Sade también contribuyeron en cierto modo a la transformación del género, pasando de la crítica hacia la clase política hacia la crítica de la sociedad en general. En su estancia en La Bastilla, Sade, comenzó a escribir la que es una de sus obras más importantes, Los 120 días de Sodoma, donde narra cómo cuatro hombres poderosos y  adinerados encerrados en un castillo deciden poner en práctica, abusando de su situación, las historias más depravadas, frecuentemente unidas a una violencia exacerbada. No en vano, el sadismo hereda su nombre del apellido del Marqués. Otra brillante obra del Marqués es Justine, donde narra la vida de dos hermanas huérfanas que escogen dos caminos muy diferentes, una acogida al culto religioso y la otra entregada al vicio y la perversión.

Otra obra controvertida es  Memoirs of a Woman of Pleasure (más tarde abreviadas y retituladas como Fanny Hill) escritas en 1748 por John Cleland, autor inglés. Aunque el texto satirizaba las convenciones literarias y las costumbres de moda en la Inglaterra del siglo XVIII, fue más escandaloso por retratar a una mujer, la narradora, disfrutando e incluso deleitándose con actos sexuales sin consecuencias físicas o morales graves. El texto es apenas explícito, usando eufemismos para los actos sexuales y las partes del cuerpo, usando hasta 50 tipos diferentes de metáforas.

Siglo XIX, puritanismo inglés y apogeo del erotismo en Centroeuropa

Hacia el siglo XIX surge una nueva corriente, el Romanticismo, que idealiza el dolor y el sufrimiento psíquico, así como el amor pasional. Esta nueva corriente lidiaba a menudo con las fronteras entre lo permisible y lo prohibido, aun sin llegar a la obscenidad de épocas anteriores. Algunos ejemplos son Cumbres Borrascosas, Jane Eyre o Anna Karenina (de Tolstoi). Este subgénero concreto terminará derivando en lo que se conocerá como novela rosa.

Pero la literatura erótica más salvaje también continuó en el siglo XIX. El autor austríaco Leopold von Sacher-Masoch se hizo un hueco en la historia a partes iguales por el escándalo y el éxito generados en Francia de su obra La venus de las pieles (1870), en la cual sienta las bases de lo que más adelante se terminará conociendo como masoquismo, en honor a su propio apellido, consistente en ser azotado, hacerse atar y ser humillado por la pareja. Al contrario de lo que se cree en la actualidad (y con lo que se conoció con 50 Sombras), la práctica se reafirmó siempre con la mujer vista desde una arista dominante y cruel, con la figura del hombre dominado y sumiso.

A finales de siglo, surge el nombre del dramaturgo Arthur Schnitzler, que proclama durante varias de sus obras la supremacía del instinto sexual sobre las convenciones sociales. Su obra más polémica fue La ronda, un ciclo de diez piezas dramáticas de un solo acto, cada una formada por una pareja de amantes, de tal forma que uno de los integrantes de la pareja repite en dos escenas consecutivas, en una especie de danza de emparejamientos sexuales. Otra novela erótica de gran importancia en Alemania fue Josephine Mutzenbacher, considerada como un clásico pornográfico. Publicada anónimamente, se atribuye su creación a Felix Salten. La historia es narrada bajo el punto de vista de una prostituta vienesa de 50 años, que rememora sus escapadas sexuales entre las edades de 5 y 12 años. El libro toca casi todos los posibles tabúes relativos al sexo, como la prostitución infantil, el incesto, la homosexualidad, la violación o las orgías. Anecdóticamente, Felix Salten es el autor del clásico infantil Bambi.

Siglo XX y actualidad

En la primera mitad del SXX se buscaba volver a los orígenes y comenzar a desandar el camino de los prejuicios y tabúes sexuales. Comienzan a aparecer temas como el sexo en grupo, el desterrar barreras sociales y clasistas, y el triunfo de la masculinidad sobre las nuevas incipientes corrientes feministas. Reaparecen tópicos de la antigüedad como la entronización de la prostitución como nueva corriente, la sumisión total de la mujer como esclava y el voyeurismo.

El inglés D.H. Lawrence es el autor de uno de los libros más polémicos de la primera mitad del siglo XX, El amante de Lady Chatterley (1928), que narra el adulterio de una mujer con un sirviente durante la ausencia de su marido, destinado en la Primera Guerra Mundial. En la obra se describen metafóricamente las relaciones sexuales de los amantes, las cuales simbolizan y glorifican la fuerza del amor, que no entiende de barreras sociales clasistas.

Georges Bataille, con el libro titulado La historia del ojo (1928), publicada bajo pseudónimo, exploró las sensaciones y las relaciones sexuales entre dos adolescentes de tendencia exhibicionista. Durante la obra se afrontan aspectos como la muerte o la locura, siempre relacionados con los devenires sexuales de la pareja protagonista. El sexo en grupo es otro de los temas tratados en la obra. Una importante característica del libro es que incluía diversas ilustraciones explícitas.

Henry Miller, con sus obras Trópico de Cáncer (1934) y Trópico de Capricornio (1938), prohibidas en múltiples países. Miller encumbra la pornografía (entendida desde su significado griego original, como la relación con las prostitutas), describiéndola como una nueva religión. Y marca un antes y un después en la literatura de posguerra.

Una de las novelas más controvertidas de mitad del siglo pasado trajo sobre la mesa el tema de la pedofilia intentando “suavizarlo”. Lolita de Vladimir Nabokov (1955), una obra que trató el espinoso tema de la relación entre una joven menor de edad y un hombre maduro, obsesionado por las niñas sexualmente deseables de entre 9 y 14 años. La obra, tachada de pornográfica cuando se publicó en Francia, fue adaptada al cine por Stanley Kubrick en 1962 y más tarde por Adrian Lyne en 1997. Sin embargo, el impacto de la novela en la sociedad fue enorme, habiendo trascendido el título del libro, considerándose como un término ligado a la pedofilia.

La llegada de las nuevas tecnologías también ha supuesto un incremento de la actividad de la literatura erótica, al igual que en otras manifestaciones erotizadas como la fotografía o el cine. En Internet, el anonimato facilita la escritura y difusión de textos que podrían estar inspirados en la realidad o que simplemente satisfacen la imaginación y creatividad del narrador. Hoy casi nada es considerado censurable y es por eso que han proliferado autores intentando llamar la atención de los lectores. En la actualidad, la literatura romántica-erótica busca aggiornar el romanticismo y llevarlo al siglo XXI, permitiéndonos mostrar a través de la narración sensual (no pornográfica) algo insoslayable como la sexualidad, la cual es inevitable encontrarla a diario tanto en la televisión como en la radio o los videos de música, y la literatura no podía quedarse atrás.

A finales del siglo XX y principios del XXI, los libros eróticos narrados a modo de autobiografía femenina cobran cierta fama. Anaïs Nin fue una de las primeras representantes de la literatura erótica femenina. Conocida por sus diarios, que cuentan su vida detallada desde los 12 años, tocando multitud de temas eróticos como el incesto, el voyeurismo y el lesbianismo. Y Las edades de Lulú,  de Almudena Grandes (1989), que trata la sexualidad extrema durante la adolescencia y la juventud, y la idealización de una relación dolorosa.

Antes de cerrar les dejo un pedacito del poema/canción de Rayden con su letra. No canto como él, pero disfruté leerlo :* Y aquí está el link para que escuchen la canción y, como ya saben, es la canción emblema de mi tercera novela EL MAL AMADO (ENTRE LAS UVAS Y LA PASIÓN) que sale en quince días ❤

De las últimas décadas, las novelas eróticas más destacadas por el público popular, sin duda, han sido las trilogías “Cincuenta sombras de Grey“, escrita por E.L. James (sobre sadomasoquismo) y la trilogía “Pídeme lo que quieras” (sobre parejas swinger) de Megan Maxwell. En mi opinión, el nuevo movimiento sensual de la literatura erótica viene a traernos en palabras que las personas desean leer algo más acorde a su realidad, que se proyecte en palabras algunos de sus gustos. Tanto la mujer como el hombre contemporáneos son expuestos con mayor igualdad que en otras épocas, mostrando una sociedad más abierta respecto de sus elecciones, y sin tener que ser prejuzgados por el tipo de género elegido a la hora de leer. Al menos, en cuanto a la teoría se refiere.

Y les dejo el link del programa:

Espero vuestros comentarios. ¡Y gracias por seguirme y compartir!

Recuerden que pueden escuchar mi columna todos los martes a las 16.45 hrs  en el programa NUNCA ES TARDE (Lun.-Vier. de 16 a 18 hrs) de Facundo Flores y Federico Carestía que se emite por RADIO X5 FM 91.3 de La Plata.

Hasta la próxima

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5 pensamientos en “Historia de la literatura erótica, sus exponentes e influencias según la época ( II parte) – Columna emitida en NUNCA ES TARDE

  1. Sin duda la evolución de este género ha sido enorme. Pese a que actualmente los textos sensuales “cuidados” son más asequibles, aún siguen siendo tabú para la mayoría de la sociedad. Ligando la perversión, el abuso, el descaro en todas estas historias, aunque se trate de placer consensuado extrapolado por una ley de atracción alimentada sentimientos como el amor. Una atracción tan grande, que pone en balanza al más puro amor, como los ideales rosas nos lo han presentado para dar paso a esa energía de atracción que busca ser liberada.
    Excelente documentación. Gracias por el viaje. Hasta la próxima.

    • Es que quise “desdramatizar” la palabra “erotismo” mezclada con la literatura, y me alegro que te haya gustado el paseo por la historia de este género tan rupturista en sí. Un placer tu lectura ❤ Hasta la próxima!

  2. Pingback: Historia de la literatura erótica, sus exponentes e influencias según la época ( II parte) – Columna emitida en NUNCA ES TARDE | El Espacio de Lu

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